EL ESPECTÁCULO
Lo que el Charming Da Nang Show pone en escena
Los once actos y cuatro movimientos, desde la apertura con las apsaras cham hasta el final del festival de primavera, y la historia de la costa que los atraviesa.
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El espectáculo se estructura en cuatro movimientos: una misteriosa apertura champa, una secuencia con el ao dai, una danza del loto y un brillante final de fiesta de primavera, desplegados en aproximadamente once actos y con una duración de sesenta a setenta minutos. Es un espectáculo moderno y de ritmo ágil, no una revista folclórica: danza, música, acrobacias e imágenes proyectadas trabajan al unísono, y asciende deliberadamente desde el antiguo y hierático mundo cham del inicio hasta la ciudad contemporánea y festiva del cierre.
La apsara cham en el corazón del espectáculo
La pieza emblemática es la danza apsara del movimiento inicial: la bailarina celestial del arte de los templos champa, recreada en seda y luz. El reino de Champa gobernó esta costa durante más de mil años y esculpió sus apsaras en la arenisca de My Son y otros templos; el espectáculo vuelve a poner en movimiento aquellas figuras inmóviles. Es el número que otorga profundidad a toda la velada, la razón por la que la función se siente anclada en una historia real y no inventada para turistas.
Ao dai, loto y danza folclórica
Desde la apertura ancestral, el espectáculo entra en territorio inequívocamente vietnamita: el fluido ao dai, vestimenta nacional, en elegantes coreografías de conjunto, y la lírica danza del loto, construida en torno a la flor nacional y a menudo con la nota curvada del dan bau de una sola cuerda. Entre las grandes escenas se suceden músicas y danzas folclóricas de todo Vietnam y números acrobáticos: el color y la energía de conexión que mantienen vivo el ritmo y aportan variedad.
La ciudad se alza en el final
El final de fiesta de primavera lo eleva todo: color en masa, danza folclórica y acrobacias, con un paisaje urbano proyectado de Da Nang —el Puente del Dragón, el río Han, el mar— alzándose en luz tras toda la compañía. Es el pasaje más espectacular y rotundo, y completa el arco del espectáculo: el antiguo pasado cham de la costa entregado a la moderna ciudad playera que hoy ocupa su lugar. Sin palabras en todo momento, cierra con espectáculo puro antes que con discursos.